Urticaria multiforme
Es una reacción cutánea frecuente en niños pequeños que suele generar bastante preocupación por su aspecto llamativo, pero que en la mayoría de los casos es benigna y autolimitada. Se caracteriza por la aparición de lesiones en forma de anillos o figuras policíclicas, con bordes elevados y zonas centrales más claras, que pueden cambiar de forma y localización en pocas horas. A menudo se acompaña de edema en manos, pies o cara, lo que puede alarmar a las familias, pero sin afectar al estado general del niño. En muchos casos está relacionada con infecciones virales recientes o el uso de algunos medicamentos. Es importante diferenciarla de otras enfermedades cutáneas más graves. A diferencia de estas, las lesiones de la urticaria multiforme anular no dejan marca, no suelen doler (aunque pueden picar) y desaparecen completamente en pocos días. El tratamiento suele ser sintomático, principalmente con antihistamínicos para aliviar el picor, y la evolución es favorable sin necesidad de intervenciones agresivas.